viernes, mayo 05, 2006

Hablamos con... Aitana Sánchez-Gijón

Nacida en Roma hace 38 años, la actriz se ha convertido en una de las intérpretes más codiciadas del panorama nacional. Vuelve a los escenarios con Cruel y tierno, del Centro Dramático Nacional. Dedicada en los últimos años casi por completo al cine, como actriz y presidenta de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, regresa a las tablas en un esperado reencuentro (si exceptuamos sus medidas apariciones en Las criadas, de Jean Genet, y la ópera-oratorio Juana de Arco en la hoguera.

Cruel y tierno toma como punto de partida Las traquinias de Sófocles y traslada su argumento al mundo contemporáneo, a una guerra de ahora mismo. Eso permite poner de relieve cómo afrontamos los problemas del mundo y el horror desde una posición acomodada al tiempo que trata el amor como arma de destrucción. Amor y odio encarnado por una mujer que ni es víctima ni verdugo por completo, en una mezcla de lo cruel y lo tierno, que da título al montaje producido por el Centro Dramático Nacional.

Daniel Galindo: Acaba de bajarse del escenario compartido junto a Mario Vargas Llosa, con quien descubrió La verdad de las mentiras, y regresa al teatro más convencional con una obra nada tópica. ¿Qué le movió a dar este paso?
Aitana Sánchez-Gijón:
Algo muy sencillo en apariencia ya que leí el texto y esa noche dormí bastante mal por la extrañeza que me causó: sensaciones de dolor y risa al mismo tiempo, imposibilidad de catalogarlo como tragedia o melodrama... Y ese conglomerado emocional era para mí la señal de que no tenía más remedio que embarcarme en lo que me ofrecía Gerardo Vera. Cuando siento ese desasosiego, esa palpitación, esa revolución interior que consigue un texto, me doy cuenta de que es esa la obra que tengo que hacer y no otra por la necesidad de contar algo que me haga reflexionar, me remueva y me sacuda.

DG: Mi personaje, Amelia, es una mujer acomodada que espera la vuelta a casa de su marido, un general acusado de crímenes de guerra. Está en una burbuja que le aísla del dolor, sin querer Da vida a una mujer durante dos tercios de la obra, un personaje que luego desaparece otorgando protagonismo a la guerra, las guerras, porque no se refierne a ninguna en concreto. A todas ellas, las que a pesar de la distancia golpean con fuerza en el salón de nuestra vivienda, en un país apacible, occidental y en principio ajeno al caos que tiene lugar en otra esquina del mundo.
ASG:
ver y comprender, adoptando la postura de no saber lo que pasa a su alrededor aunque en el fondo lo sabe todo, y la lucidez la lleva al desastre. La concepción del personaje, por lo que tenía de novedoso y extraño, me parecía un reto aún mayor.

DG: El Teatro Valle-Inclán se inauguró hace unos meses con Divinas palabras, un montaje concebido para un espacio a la italiana. Ahora con Cruel y tierno ofrece una nueva perspectiva escénica, con público disperso en torno a una escenografía a tres bandas...
ASG:
Una comunión total e interacción entre actor y espectador, que está muy cercano, más que en toda mi vida como actriz. La primera fila está metida de lleno en el escenario, introduciéndole de manera física al espectador y haciéndole participe de lo que está pasando. Tanto aperturismo, el despojarse de vestiduras innecesarias, está siendo muy estimulante además de permitir dejarnos la piel confiando en la potente conciencia de grupo de todo el conjunto de actores, los once, independientemente de los minutos que cada personaje esté en escena. Y todo se lo debemos a Javier G. Yagüe.

DG: Después de dos meses de ensayo el CDN pone en pie esta obra que aglutina el aliento de tragedia con el lenguaje contemporáneo, confiando además en uno de los valores destacados de la escena contemporánea alternativa...
ASG:
Que el director, dramaturgo (es coautor de la Trilogía de la juventud y Café) y cabeza visible de la Sala Cuarta Pared sea el responsable de la adaptación de la primera versión de obra del británico Martin Crimp, aporta una nueva concepción al proyecto. Me pareció un estímulo añadido, además del texto tan moderno y complejo, con frases cargadas de mensajes. Sólo alguien como él sería capaz de darle la visión profunda que necesitaban las palabras sobre el papel.

Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com.