sábado, noviembre 05, 2005

Hablamos con... Marta Etura

Acaba de cumplir 27 años, y su rostro es ya el de la gran actriz en la que se ha convertido. Ha interpretado ya cerca de una decena de títulos entre los que destacan La vida que te espera, Entre vivir y soñar, Para que no me olvides y Frío sol de invierno. Ahora, En pleno año Quijote, no está de más recordar que fue Dulcinea del Toboso en la última adaptación llevada al cine por Manuel Gutiérrez Aragón, con Juan Luis Galiardo como El caballero Don Quijote.

Daniel Galindo: Has terminado de rodar Azul oscuro, casi negro, primer largometraje de Daniel Sánchez Arévalo, autor de cortos como Física II y La culpa del alpinista...
Marta Etura:
Creo que Daniel tiene entre manos una historia preciosa, además de ser un excelente y preciso director. Por eso el rodaje ha marchado como la seda: sabe lo que quiere, de qué manera quiere contarlo y tiene muy claro el montaje en la cabeza, con lo cual ha sido un trabajo sencillo, con fluidez, sin perder tiempo y concentrándonos sólo en la historia.

DG: ¿Cómo es la historia que cuenta Daniel?
ME:
Narra la vida de un chaval cuyo padre trabaja en la portería de un edificio. A él le va a tocar hacer lo mismo, pero tiene deseos de vivir otra vida y ser más libre. Se trata de la lucha de este chico por no depender de ataduras familiares e itinerarios marcados, por encontrar su propio camino, por el que también deambulan muchos otros personajes, entre los que estoy yo. Es un tío talentoso y con mucha, mucha sensibilidad.

DG: Es cierto que Sánchez Arévalo posee una de las miradas más potentes y prometedoras del nuevo cine español. Pero Marta tampoco se queda atrás, con títulos tan variados como Sin vergüenza, 13 campanadas y La vida de nadie, un buen resumen de tus primeros años en la capital.
ME:
Ahora tengo un buen recuerdo de mis primeros años, aunque no creas que fue fácil abandonar mi San Sebastián natal y enfrentarme yo sola, sin mi familia cerca, a los duros comienzos de un actor. Haciendo balance puedo decir que he tenido la suerte de trabajar con buenos maestros y mejores compañeros, como Juan Diego, Emma Vilarasau y Luis Tosar. Y si hablamos de cineastas, no te digo nada más: Manuel Gutiérrez Aragón, Patricia Ferreira, Eduard Cortés, etc.

DG: Y nada más terminar un rodaje comienzas otro, el de Remake, de Roger Gual, responsable junto a Julio Wallowits de Smooking room. ¿Será igual de interesante?
ME:
Este verano no me quejo, aunque no pueda ir a la Semana Grande de San Sebastián, porque en cuanto termine en Barcelona me marcharé a Buenos Aires para rodar con Juan José Campanella Vientos de agua. Respecto a lo de Remake, cuando uno está metido en el proceso de elaboración de una película no tiene una percepción muy objetiva y es muy difícil contar algo que a priori parece adecuado. Por lo pronto el reparto es muy completo, con Mercedes Moran, Juan Diego, Silvia Munt... Sólo por eso ya merece la pena estar ahí.

Entrevista realizada por Daniel Galindo en julio de 2005 y publicada en LaNetro.com.