Tim Burton
No se lo pensó dos veces cuando le ofrecieron la oportunidad de sumergirse de nuevo en el universo literario de Roald Dahl, autor de obras como "Matilda" y "Las brujas". La experiencia animada de "James y el melocotón gigante" le supo a poco y desde siempre le ensimismó el reto de enfrentarse a una nueva adaptación de un clásico como "Charlie y la fábrica de chocolate", escrito en 1964 y del que se han vendido más de 13 millones de ejemplares.
Mel Stuart realizó en 1971 "Willy Wonka y la fábrica de chocolate", una incursión en el terreno musical que a muchos dejó indiferentes. Con su capacidad para dotar de entereza y credibilidad mundos fantásticos y fábulas contemporáneas, Burton sólo tenía claro que si se hacía cargo de la nueva versión tenía que reparar en cada detalle: el mundo existente tras los muros de la gran fábrica, la ambientación de la destartalada casa de los Bucket y la recreación con pinceladas de las microhistorias o condenas que protagonizan los 4 compañeros caprichosos de Charlie.
Poseedor de un estilo personal y ciertamente arriesgado, el californiano es uno de los niños malos de Hollywood que recibe los mimos de la industria porque, a pesar de su excentricidad, que no es sino disconformidad ante lo establecido, convierte en oro todo lo que guioniza y dirige. La factoría Disney le dejó escapar después de becarle para un programa que le permitió trabajar en los propios estudios de animación, donde dibujaró las aventuras de "Tod y Toby". Pero la filosofía impuesta y los patrones chocaban con sus ansias como creador.
El cortometraje "Vincent", apoyado por los propios estudios de Walt Disney, le abriría las puertas de la dirección de largometrajes y "Bitelchus" y "Eduardo Manostijeras" inauguraron la senda por la que discurriría su cine, influido por la literatura fantástica del XIX y Edgar Alan Poe ("Pesadilla antes de Navidad"), la ciencia ficción de serie B ("Ed Wood", "Mars attack") y el amor por el cine grosso modo.
Sus cuentos audiovisuales, unos góticos, otros coloridos y la mayoría agridulces, destacan por constituir la filmografía ideal de todo cineasta y preparémonos porque sólo lleva un cuarto de siglo dedicado por entero a la profesión, 25 años que han dado para mucho.
Si hay algo que destacan de él es que Tim Burton hace equipo cuando se pone detrás de la cámara. Ahí tenemos por ejemplo Eduardo Manostijeras, Ed Wood y Sleepy Hollow, 3 títulos que además de Charlie... corroboran la buena pareja que hace con Johnny Depp y lo mejor de todo es que lo consiente su mujer, la también actriz Helena Bonham Carter, con la que lleva rodados El planeta de los simios, la encantadora Big Fish y la película que hace las delicias de la gran factoría del chocolate que es Nestlé.
A la espera de revolucionar los cementerios con La novia cadáver, una jugosa historia de animación fantasmagórica a juzgar por su adelanto previo a la proyección de "Charlie..." Tim Burton nos invita a comer mucho chocolate y a ir al cine, una aventura apasionante porque... ¿quién sabe si el cineasta, a la manera de Wonka, no ha camuflado un pasaporte dorado en alguna de las entradas?
Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com con motivo del estreno en España de "Charlie y la fábrica de chocolate".


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